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06
El ruido de la licuadora apagó la voz de mi tía por un segundo y luego regresó, aún más aguda.
—¿De cuánto estamos hablando, Valeria? Porque el banco ya mandó la tercera carta y en enero viene la
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018
Lo que el abuelo Esteban sacó de su maletín en la cena del domingo
Don Esteban dejó el tenedor sobre el plato con un golpe seco que apagó el partido de los Texans.
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011
Que se quede con el divorcio, la cabaña era mía
La noche del martes, Lorena irrumpió en la cocina con el ímpetu de una clienta quejándose por un tinte
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04
Ella Nunca Se Quejaba
Entré a la farmacia de la esquina de la Calle Primera y la Avenida Boyle tres días después del funeral.
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020
Cuando el Orgullo de Tu Marido Depende de Humillarte en Público
Andrés soltó el cubierto sobre el plato con un golpe seco que resonó en todo el comedor. Mi suegra, doña
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05
Los zapatos de la muerte ajena
El timbre sonó a las diez y media de la noche, justo cuando Lourdes terminaba de bañar a Valentina.
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026
En la Puerta Equivocada
El timbre sonó cuando Juliana estaba justo en medio de enjuagar el champú de Camila. Maldijo entre dientes
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09
Abuela sin obligaciones
El ventilador de techo apenas movía el aire caliente de la habitación y Emilia no paraba de llorisquear.
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012
El milagro de la pequeña Camila
Mateo terminó de limpiar el parabrisas del Mustang que estaba arreglando y le echó un vistazo al reloj
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014
El banco que nadie esperaba
San Antonio, Texas. Sábado por la mañana. El termómetro ya marcaba noventa grados cuando arrastré el
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