Es interesante
Todos los días escribía cartas a mi hijo desde la residencia de ancianos. Él nunca respondió, hasta que

**Diario de un hombre** Hoy fue uno de esos días que te hacen preguntarte cómo las cosas más sencillas

—Por favor, hija, ten compasión de mí. Llevo tres días sin comer pan y no me queda ni un céntimo —suplicaba

La mujer callada habló fuerte —¡Vicente Martínez! ¿Hasta cuándo piensas aguantar? ¡Es la segunda vez

**Vergüenza en el autobús** Isabel Martínez apretaba su bolso contra el pecho mientras caminaba deprisa

**La suegra no enseña cosas malas** Por fin, Pablo y Lucía se mudaron a su casa grande. Una casa enorme

Una fría mañana de invierno envolvía Madrid con un manto de niebla, como si la naturaleza misma contuviera

**El sol después de la lluvia…** —Carmen, pasa un momento. He estado en la bodega y te he guardado

**”Vámonos a casar”** Javier era un chico callado y tímido. Vivía con sus padres en un pueblo

—No hace falta—dijo Vera de repente—. Sabes qué, quédate con la casa sin más. Yo me quedo con la casita
