En una boda desbordante y extraña, en algún palacio olvidado a las afueras de Segovia, durante la petición

Diario de Lucía Fernández El derecho a ser una misma La mañana arrancó, como tantas otras veces, en medio

Celia se va con sus padres en Nochevieja y la familia de su marido estalla de furia cuando se enteran

La Belleza Artificial ¡No puede ser! ¿En serio habéis roto? No me lo creo exclamó Carmen, mirándome con

Pues ya era hora, ahora sí que da gusto respirar aquí dentro, que esto antes parecía una cripta, de verdad

¡No me lo puedo creer! ¡Esto no está pasando! Isabel, sin querer, giró el volante bruscamente y estuvo

Diario de Manuel, un día que cambió nuestras vidas Hoy, mientras volvía del trabajo y entraba al portal

Noche, mujer, gato y frigorífico ¡No me mires así! Carmen fulminó con la mirada al gato, intentando imprimirle

Aurora paseaba por la cocina de su piso madrileño como si flotara entre azulejos que destellaban bajo

Diario de Lucía Hoy ha sido uno de esos días en los que solo necesitas escribir para no explotar.






