Es interesante
Lo que mucha gente deseaba era verme derrotado… Pero comprendí que solo me tenía a mí mismo.

—¡No queremos nada de ti! —¡Hijo, recapacita antes de que sea tarde! ¡Ese chico no se parece en nada a ti!

Idoia Martínez secó sus manos mojadas y, gimoteando por el dolor de espalda, fue a abrir la puerta.

El aire en la cocina vibraba como una cuerda tensa aquella tarde. Andrés abrió la nevera, sacó una botella

**La esposa ajena** Apenas conoció a Inés, Sergio supo que su vida jamás sería igual. Nunca una mujer

—¿Qué clase de esposa voy a ser para ti? ¿Acaso firmamos papeles en el Registro Civil? ¿Pusimos sellos

— No sois compatibles, — le dijo Rita a su hermana. — Es más joven y encajaría mejor conmigo.

La hija de padres adinerados Muchos envidiaban a Inés. Decían que había nacido con una cuchara de oro

—¡Vaya, otra vez con ese gesto de asco! —reprochó Carmen Fernández con fastidio—. ¿Nunca sabrás agradecer?

-Lo que no quieres es ayudar a tu hermana, después de su divorcio le está costando superarlo –










