ES
Tengo cincuenta y tres años y hace dos que me divorcié de Maricela, mi esposa por más de tres décadas.

Me llamo Verónica y tengo cincuenta y dos años. He pasado más de la mitad de mi vida resolviendo cosas

— Hace años que no bajo al sótano, con la rodilla como la tengo. El sábado bajé a buscar los frascos

Ramón tenía un don. O al menos así lo llamaba él. Con una mano sostenía el teléfono, con la otra le señalaba

Verónica colgó el teléfono y se quedó mirando la pared de la cocina. La pared estaba limpia, recién pintada

Yo al sótano casi no bajo, me castiga la rodilla. El sábado bajé por unos frascos de salsa que tenía

Valeria Delgado aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Miami tres horas antes de lo previsto.

La primera vez que Ximena dijo esa frase, yo estaba partiendo un aguacate para la cena. Fue un comentario

Carina dejó la bandeja del pastel de calabaza sobre la mesa y se limpió las manos en el delantal.










