Es interesante
¡Se quedó dormida! De camino del baño a la puerta de entrada, pintándose los labios, echando un vistazo

— ¿Has venido? ¿Y quién te invitó? Habría sido mejor que ayudaras con dinero — dijo tía Marta con frialdad.

Carmen Martínez se secó las manos húmedas y, gimiendo por el dolor de espalda, fue a abrir la puerta.

Desde su jubilación, Dolores siempre se permitía un pequeño capricho además de pagar facturas y comprar

¡Gracias, pero no quiero unas vacaciones así! —¡Tengo una noticia buenísima! —anunció Alejandro al entrar

—¡Si vives bien, deberías ayudar a tu familia! —Sofía, ¿estás en casa? —No, estoy llegando. ¿Qué pasa?

—No quiero pelearme con mamá, entiéndeme bien—balbuceaba Ignacio. —Entonces yo misma se lo diré todo.

Cocinar para todos – No planeo una gran celebración por mi aniversario, así que voy a invitar al

Antonio dejó los cubos de agua en el banco del recibidor de María y estaba a punto de irse, pero la anciana

Mis amigos se iban de vacaciones y me dejaron las llaves de su casa de campo. Por si acaso nos apetecía










