Es interesante
Mientras Lucía pagaba las compras, Javier se quedó apartado, como si el acto de cargar las bolsas fuera

La vida de una mujer que se resigna: una reflexión profunda de Erich María Remarque. –

Tras la muerte de mi esposo, me alejé de su hijo; diez años después descubrí la desgarradora verdad.
Aún recuerdo la mañana en que sonó el teléfono. Era un número del hospital. El corazón se me encogió

La odiamos desde el momento en que cruzó el umbral de nuestra casa. Rizos, alta, delgada. Su blusa no

Desde el primer momento, Javier le cayó mal al pequeño Adrián, incluso más que mal: lo odió.

**1 de noviembre, Madrid** ¿Qué hago escribiendo esto? Supongo que necesito ordenar mis ideas.

Hace años, en la fiesta de cumpleaños de mi marido, mi hijo señaló a una invitada y gritó: «¡Es ella!

**Diario de un Hombre** Mientras Adela pagaba la compra, Javier se quedó apartado, como si no fuera con él.

Una mujer está enamorada de un hombre. Lo siente, le atrae profundamente. Cree que lo ama. Y sufre.

—¡Mamá, pero cuántas veces más! —Lucía arrojó su móvil sobre la mesa con tanta fuerza que la pantalla
