Es interesante
Nos divorciamos, y con el divorcio llegó la batalla por repartir lo acumulado. Hasta que ella soltó: “

Los invitados llegaron sin avisar. Carmen frunció el ceño, feliz de ver a su hijo, pero esa libélula

**Lección para toda la vida** Priscila miraba a su nieto con ganas de darle tal azotaina que recordara

**El Sueño de Lucía** Lucía tragó las lágrimas para no arruinar el momento. Se ajustó la blusa sobre

*¿Qué le espera a una mujer que ahorra en sí misma? Una aguda observación de Erich Maria Remarque…

Nos divorciamos de mi mujer y comenzamos a repartir nuestros bienes. Y ahí surgió el problema. —¡Llévatelo tú!

—¡Doña Carmen, se lo digo por última vez! ¡O retira sus trastos del descansillo o los echo yo misma a

Margarita contemplaba con melancolía el hermoso ramo de flores que el mensajero le había entregado media

—Mamá, basta de sermones. Marc y yo planeábamos tener un bebé dentro de tres años… ¡como mínimo!

“¡Qué novia más perfecta para nosotros!” Lucía alisó con cuidado la masa quebrada en el molde de horno.
