No hay alegría sin lucha ¿Cómo has podido meterte en semejante lío, muchacha atolondrada? ¿Quién te va

Diario personal. El sobre era naranja. Brillante, descaradamente naranja, como una mandarina en mitad

Regreso Aún no había salido del tren en la estación de Valladolid, y ya sentía que me faltaba el aire.

El anillo sobre el mantel No dijo Andrés, y en esa sola palabra cabía tanto que Carmen se quedó quieta

El derecho a uno mismo El día arrancó igual que siempre: con ese silencio espeso, no el apacible de una

Durante doce años, mi suegra me miró como a una extraña. Y luego, en su funeral, mi mujer abrió su caja

Diario de Carmen Hoy me siento melancólica, aunque desde mi ventana la primavera apenas comienza a asomar

Nunca pensé que cinco minutos de espera pudieran cambiarme la vida, pero, tal cual, eso fue lo que pasó.

El ángel que pesaba cien kilos y olía a café barato En la sala de juegos del ala de oncología reinaba

Diario de Lucía, 17 de marzo Hoy lo he visto de nuevo. El ángel que pesa cien kilos y huele a café malo.






