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¡Vete, ¿me oyes?! susurra con lágrimas en los ojos Miguel. Vete y no vuelvas nunca más, por favor.

El vuelo se retrasó dos días. Ella volvió a casa antes de lo previsto Volvió a casa, escuchó una carcajada

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Mamá va a vivir con nosotros, y ya está soltó mi mujer. Pero esa misma noche hacía la maleta.

Nunca fui insensible ante las necesidades de los demás. Hace ya bastantes años, dejé mi aldea natal en

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Dicen por ahí que el alma de una casa se nota en los sonidos que la envuelven. Para mí, la música de

A los 52 años encontré el amor verdadero y nos casamos, aunque muchos pensarían que es tarde para empezar de nuevo.






