Es interesante
Lidia criaba a su hijo sola. Con un marido que resultó ser un fiestero, se divorció nada más salir del hospital.

Mira, te tengo que contar algo que aún me hace sonreír cuando lo recuerdo. Cuando me casé con Alberto

Regresaba a casa una noche tardía, agotado hasta los huesos; en estos días parece que todos los pacientes

Mientras uno tenga vida, nunca es tarde. Un relato Bueno, madre, mañana paso a recogerte como habíamos
