Es interesante
—No queremos vivir aquí, hijo. Volvemos a casa. No nos quedan fuerzas— sus padres renunciaron al lujo

Pues verás, por culpa de un pollo eché a mi marido de casa. Y no me arrepiento ni un poquito.

Tengo 67 años. Vivo sola en Zaragoza, en un piso antiguo de dos habitaciones donde antes reían los niños

**Diario de un hombre, 15 de octubre** Tengo 62 años, él 49. Decía que me quería, pero yo sólo cocinaba

Cinco meses atrás, en nuestra familia ocurrió un milagro largamente esperado: nació nuestro hijo Adrián.

**Diario de un nieto desconcertado** Me llamo Javier. Tengo 37 años, estoy casado y vivo con mi madre

Cuando Javier llegó al hospital ese día, su corazón latía con emoción. Sostenía con fuerza un ramo de

Aquél día, Lucía estaba al límite de sus fuerzas. Toda la mañana limpiando, lavando, recogiendo juguetes

Volví a casa… y me esperaba una sorpresa que me dejó sin habla. María regresaba a Madrid tras unas vacaciones

Cuando me casé con Javier, sabía que tenía una hija de un matrimonio anterior. Lucía, su ex, había abandonado
