Es interesante
Querido diario, Hoy recuerdo aquel día en el que mi vida cambió para siempre. Yo, Teresa, siempre rubia

Lucía estaba junto a la ventana, observando cómo la nieve espesa caía sobre Madrid. La llamada con su

**Diario de un hombre cualquiera** El espejismo de un príncipe… No era el príncipe de sus sueños.

El perro abrazó a su dueño por última vez antes de ser dormido, y de repente el veterinario gritó: «¡Alto!

Era una tarde fresca, ya se sentía octubre junto a la ventana. María del Carmen estaba en su sillón favorito

Dos caras de la soledad Alejandra se quedaba mirando el espejo mientras se mordía el labio inferior.

¡Te has marchado del instituto por culpa de ese amor!¡Te enviamos a estudiar, no a casarte!

Conrado estaba reclinado en su silla de ruedas, mirando a través del vidrio empañado del cuarto de hospital.

Hace casi ocho años que me casé con Javier. Un hombre bueno, siempre dispuesto a ayudar, de corazón generoso.

**Diario de un hombre** Una noche de lluvia en un pueblo pequeño, una joven camarera llamada Lucía Mendoza
