Emma se quedó huérfana a los cuatro años. No logra recordar cómo su madre fue atropellada por el coche de un vecino.

Mira, te cuento lo que le pasó a Carmen, que la pobrecilla se quedó huérfana con solo cuatro años. Ni siquiera se acuerda bien de cómo fue, pero resulta que su madre murió atropellada por un coche de un vecino. Y el padre, que ya arrastraba una vida muy dura, envejeció antes de tiempo y casi no pudo salir adelante después. Carmen prácticamente nunca iba a verle Después de casarse, ya sabes, montó su propio piso y a veces le llamaba, pero poco más.

El marido, un tal Javier, siempre protestaba por gastar dinero en lo que él llamaba un hombre inútil. Mientras tanto, el padre de Carmen se quedó esperando que su hija le echara un cable ahora que estaba mayor. Fue un vecino, Manolo, el que le dijo que lo mejor era que fuese al juzgado a pedir la pensión alimenticia, que su hija seguro que así espabilaba.

Total, que el día que se encuentran en el juzgado, Carmen fue llorando hecha un mar de lágrimas.

¡Papá! ¿Tan cansado estabas de esperarme que has tenido que denunciarme? le dijo muy afectada.

Carmen, hija, llevo dos días sin ni un euro para comprar siquiera una barra de pan. Tenía la esperanza de que cumplirías tu palabra. Igual no he sabido educarte bien le contestó él, bajito.

Sabías perfectamente que trabajo. Además, Javier solía comprarte comida y te mandaba dinero le soltó ella, un poco a la defensiva. En ese momento saltó el marido, Javier:

Ya basta de lloriqueos. Te mando dinero todos los meses, pero no era para que te lo gastaras en caprichos, hombre.

Carmen rompió a llorar de verdad y empezó a irse, pero el padre la paró y le dijo: Espera, Carmen, hay algo muy importante que tengo que contarte.

Entonces ella se giró, y su padre le dijo:

Mira, cuando tu madre aún vivía, una tarde llegué del trabajo y estaba en la cocina, como ausente, con una cajita a su lado. Dentro había una niña. La encontró abandonada en una caja junto a los contenedores del mercado. Decidimos criarla como nuestra hija. Carmen esa niña eras tú. Yo siempre te he querido con locura, perdóname hija mía.

En ese momento el padre se echó atrás con la denuncia, y hablando un poco más se descubrió que Javier, el marido, en la vida había ido a ver al padre de Carmen, y el dinero lo gastaba en mujeres, copas y apuestas. Carmen se dio cuenta de todo el tiempo que había perdido con alguien que no le merecía y lo dejó. Se fue a vivir con su padre, y ahora por fin están tranquilos y contentos los dos juntos.

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MagistrUm
Emma se quedó huérfana a los cuatro años. No logra recordar cómo su madre fue atropellada por el coche de un vecino.