No sé cómo he podido criar a unos hijos así

Hace un año que me quedé sola. Tras el entierro de mi marido, poco a poco fui recuperando la compostura y me di cuenta de que además de la soledad, tenía otro problema importante. Me faltaba el dinero, de forma alarmante. Vivo con una austeridad casi espartana, no me permito ni el más mínimo capricho, pero aun así surgen gastos imprevistos sobre todo en medicamentos y visitas al médico que hacen que sea imposible llegar tranquila a fin de mes.

Mi marido y yo criamos a dos hijos y siempre intentamos ayudarles; les dimos hasta el último euro que teníamos. Gran parte del dinero para que pudieran comprar sus casas vino de nuestros ahorros y sacrificios. No sé cuánto me tenía reservado el destino, pero en cualquier caso, mi piso acabará siendo de mi hijo y mi hija, salvo que decida dejarlo a otra persona en el testamento, cosa que por ahora no tengo intención de hacer. Ellos son gente formada, saben perfectamente cuánto valor tiene un piso en Madrid y las posibilidades que supone heredar una vivienda.

En un par de ocasiones intenté insinuar a mis hijos lo complicado que se me está haciendo llegar a fin de mes. Si ellos se encargaran de pagar los gastos de la comunidad y los servicios que no dejan de subir, no tendría que preocuparme tanto de cómo aguantar hasta la próxima pensión. Mi hija fingió no entender de qué le estaba hablando, y la esposa de mi hijo maneja todo el dinero de la familia, así que mis palabras cayeron en saco roto.

Sé aproximadamente cuánto ganan tanto mi hija como mi hijo, y me alegro por ellos, por el nivel de vida que llevan: tienen coche, hacen escapadas a la costa, viajan de vez en cuando. Mis nietos siempre llevan dinero en los bolsillos para sus cosas, y ver cómo gastan en un capricho lo que yo tengo para pasar varios días, me hace preguntarme a menudo si hemos criado hijos tan ajenos a mis dificultades, que ni siquiera quieren ver cómo vivo, casi en la pobreza, sin que muevan un dedo por ayudarme. Siempre intentamos darles buen ejemplo; visitábamos a nuestros padres con la compra hecha, les llevábamos medicinas y pagábamos el médico cuando hacía falta.

Una amiga me contó que pensaba mudarse a casa de uno de sus hijos, sin siquiera consultárselo, para alquilar su piso y tener así algo de respiro. No es una solución que me apetezca, pero está claro que tendré que hacer algo parecido si la próxima conversación con mis hijos no lleva a ninguna parte. No puedo vivir dignamente sólo con mi pensión, y todo lo que habíamos ahorrado ha acabado en manos de nuestros hijos…

Rate article
MagistrUm
No sé cómo he podido criar a unos hijos así