Mi marido se niega a ceder el piso heredado por su tía a nuestra hija mayor: ¿deberíamos dárselo, ve…

Mira, te cuento lo que me está pasando, porque de verdad necesito desahogarme y quizás tú me puedas dar tu punto de vista. Resulta que la tía de mi marido le dejó un piso en herencia. Es pequeñito y está en pleno centro de Madrid. Nosotros tenemos tres hijos: la mayor, que se llama Valeria, tiene ya diecinueve años y está estudiando en la universidad; luego está nuestro hijo Pablo, que acaba de cumplir doce, y el pequeño, Samuel, tiene cinco añitos. Vivimos en un piso bastante amplio, con tres habitaciones, así que por ahora cada uno tiene su espacio y estamos cómodos.

La cosa es que hemos acabado discutiendo por el tema del piso que le dejaron a mi marido. Yo le propuse que, ya que Valeria está hecha toda una mujer y pronto igual se empareja, podíamos dejarle ese piso a ella. Pero él está convencido de que sería muy injusto para sus hermanos. Su idea es vender el piso y repartir el dinero, en euros claro, entre los tres, para que sea todo equitativo. Yo, sinceramente, pienso que eso no tiene mucho sentido, porque con lo que les tocaría a cada uno, difícilmente se podrían comprar algo decente, ya sabes cómo están los precios ahora.

Y lo que él dice es que el dinero se quedaría guardado para cuando los chicos fueran mayores, pero siendo realistas, lo que le tocaría a Valeria apenas le alcanzaría para comprarse un coche medio raro y poco más. Yo siempre he sido de pensar que más vale pájaro en mano que ciento volando, así que prefiero asegurarle a por lo menos uno de nuestros hijos un piso, y ya cuando los chicos crezcan, buscaríamos la manera de ayudarles también, que tiempo siempre se encuentra.

Mi marido insiste en que si le damos el piso solo a Valeria, eso va a destrozar la relación entre hermanos y que jamás se llevarán bien por esa decisión. Yo no lo veo tan dramático, porque Pablo y Samuel son todavía pequeños y no les da por pensar en esas cosas, mientras tanto podemos ir viendo cómo hacemos para el futuro de ellos también.

De momento, ni siquiera hemos hablado de esto con Valeria, porque queremos aclarar las ideas juntos primero. Además, el piso de la tía necesita una reforma grande y, siendo sinceros, ahora mismo no tenemos el dinero para meterle mano y dejarlo habitable.

Total, estoy dándole vueltas sin parar, ¿quién tendrá razón? ¿Sigo peleando por mi postura o sería mejor ceder y apoyar la propuesta de mi marido? ¿O quizás hay una solución que no estamos viendo y que tú, que lo ves desde fuera, puedas imaginar? A veces creo que necesitamos una tercera opinión, porque esto nos está volviendo locos.

Rate article
MagistrUm
Mi marido se niega a ceder el piso heredado por su tía a nuestra hija mayor: ¿deberíamos dárselo, ve…