No sé cómo explicarle a mi nuera que mi hijo padece gastritis crónica y necesita una dieta especial.
Mi hijo, Carlos, tiene 27 años y, hace apenas medio año, se casó con Almudena. Como regalo de boda, los padres de Almudena le dieron un bonito piso de dos habitaciones en el centro de Madrid, y ahora la pareja vive allí.
No tengo ningún motivo para no querer a Almudena. Es una chica muy amable, lista y guapa, proviene de una familia acomodada: su padre es médico y su madre profesora. Almudena está terminando los estudios de medicina.
Sin embargo, me preocupa bastante mi hijo. A veces me parece que Almudena no es una gran ama de casa y no se ocupa de él como debería.
Carlos sufre gastritis crónica hereditaria y necesita tratamiento en primavera y otoño, además de vigilar al máximo su alimentación. Mi esposo también padeció úlceras estomacales cuando era más joven.
Cuando Carlos vivía bajo mi techo, yo me aseguraba de que comiera bien. Al casarse, le advertí a Almudena que le preparara comida dietética. Ella estuvo de acuerdo, pero al final no hizo nada.
Trato de no entrometerme en la vida de mi hijo; los visito de vez en cuando. Pero siempre que paso por su piso me topo con cajas vacías de pizza. Eran amigos que nos han venido de visita, me dice.
Al abrir la nevera nunca encuentro alimentos normales: solo chorizo, queso, ketchup y mayonesa. No hay sopas, frutas, yogur, lácteos ni huevos.
Compré carne de conejo, pavo y pollo y le pedí a Almudena que hiciera una sopa para Carlos, pero nunca lo hizo. Toda la carne que compré sigue allí, congelada.
Entiendo que Almudena es todavía joven; quizá le resulte complicado encontrar tiempo. Pero a su edad yo ya era madre de dos niños y me las arreglaba sin problemas. ¡Almudena ni siquiera logra cuidar a su marido!
Le ofrecí mi ayuda: «Si no puedes, déjame cocinar y llevar la comida». Pero siempre me dice que no. Carlos guarda silencio, no dice nada. Hace poco estuvo hospitalizado por una gastritis aguda.
No sé qué hacer para cambiar esta situación. No quiero empeorar la relación con mi nuera ni crear más tensiones, pero me duele que no me escuche. Me preocupa mucho la salud de mi hijo y busco alguna forma de influir en Almudena.
¿Alguien podría aconsejarme?







