Tengo 60 años. Ya no espero ni amigos ni familiares en mi casa. Muchos cercanos a mí piensan que soy demasiado arrogante, pero la verdad es que no me preocupan las opiniones de los demás.

Tengo 60 años. Ya no espero recibir en mi casa a amigos ni a familiares.

Muchas de las personas que una vez consideré cercanas piensan que soy demasiado altivo, pero siendo sincero, las opiniones ajenas me importan bien poco.

La principal razón por la que dejé de invitar gente a casa es por pura pereza. Encargarse de la casa acababa conmigo. No solo había que tener todo recogido, sino también preparar algo para picar. Ahora ni me sobran ganas ni tengo recursos para ello. Si alguien quiere verme, podemos sentarnos en una cafetería y tomar un café. ¿Por qué hay que estar metidos en casa?

El segundo motivo es la mala energía. No todos los que vienen a visitarte lo hacen de corazón limpio. ¿Para qué quiero yo problemas ajenos? Después de cada visita me sentía hundido y desanimado. No estaba dispuesto a seguir sacrificando mi paz. Desde que dejé de abrir la puerta de mi casa, los malos sueños y el insomnio desaparecieron.

Además, estoy jubilado y el estar en casa se me hace aburrido. Prefiero salir, ver lugares nuevos, distraerme un poco. ¿Qué sentido tiene quedarse quejándose y reuniendo a todos en tu salón? Luego se marchan y tú te quedas recogiendo y dándole vueltas a si les habrás atendido bien o mal.

En nuestra ciudad hay sitios de sobra donde pasarlo bien. A día de hoy, no hace falta encerrarse entre cuatro paredes para celebrar cumpleaños o reunirse con amigos. Yo quiero disfrutar de la vida así, sin pasarme el día con la escoba y el trapo.

Ahora mi casa es mi pequeño santuario. Solo entra quien yo quiero y nada más. Puede que piensen que soy un huraño sin hospitalidad, pero es un juicio equivocado.

¿Tú también ves la vida así?

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MagistrUm
Tengo 60 años. Ya no espero ni amigos ni familiares en mi casa. Muchos cercanos a mí piensan que soy demasiado arrogante, pero la verdad es que no me preocupan las opiniones de los demás.