Nuestros nietos nos están sacando de quicio. Ya no vamos a acogerlos en casa.

Dicen que los niños son alegría. Lo mismo se dice de los nietos. Sí, desde luego, estoy de acuerdo. Pero solo cuando no tienes demasiados y puedes permitirte cuidar de ellos. Mi marido y yo tenemos una hija, Rocío. Como suele pasar, cuando cumplió diecinueve años nos dejó helados con la noticia de que estaba embarazada y que iba a tener un bebé. Dio a luz a dos mellizos. Se casó.

Fue como si todo se desplomara sobre nuestras cabezas. Una madre joven con dos críos. Su marido, Juan, también muy joven, ganaba muy poco. Nosotros terminamos sosteniendo a toda la familia. Mi marido, Manuel, y yo tuvimos que buscar un segundo trabajo para poder mantener a nuestros hijos y nietos.

Durante un tiempo vivieron con nosotros en Madrid. Me despertaba a las seis para ir a las dos faenas y por la noche corría detrás de los mellizos para que Rocío pudiera descansar un poco. Comprendo que mi salud empezó a resentirse al poco tiempo.

Así estuvimos casi tres años, ya de alguna manera se sostenían, los niños crecían, y entonces Rocío me llama y me suelta que está embarazada otra vez. Lo primero que le dije fue que sería mejor que abortara. Ya tenemos dos y no es fácil sacarles adelante. Pero no, ella se empeñó en tener el bebé. Dio a luz y todo volvió a la rutina: otra vez necesitamos dinero, otra boca que alimentar. Manuel y yo otra vez nos hundimos en el trabajo. Aunque Juan ganaba un poco más, ¿cómo iba a mantener a cinco personas?

Manuel sufrió un ictus y yo comencé a sentir dolores en el pecho. Entendí que nuestros cuerpos simplemente ya no aguantaban ese ritmo. Le dije a Rocío que esta vez debían arreglárselas solos. Y entonces me remató moralmente: está embarazada de su cuarto hijo.

No supe ni qué decir. ¿En qué estaban pensando? Parece que confiaban en que mi marido y yo los sostendríamos siempre. Pero ya no podemos. No sé qué hacer. Y tampoco quiero que la gente nos juzgue por no ayudar a nuestra única hija. Pero ya hemos hecho todo lo que podíamos.

Rate article
MagistrUm
Nuestros nietos nos están sacando de quicio. Ya no vamos a acogerlos en casa.