Mi hijo trajo a casa a su novia, parecía sospechosa

Hace unos días, mi hijo vino a casa con su novia. Ella es algo más joven que yo, calculo que cuatro o cinco años menos. Mi hijo se ha enamorado de una mujer prácticamente de mi edad y está decidido a casarse con ella. Y para más sorpresa, ella tiene además una hija pequeña.

Las recibí con educación. Lo más importante es que mi hijo está contento y yo también lo estoy, aunque necesitaba compartirlo con alguien. En cuanto se marcharon, llamé enseguida a mi amiga de toda la vida, a quien apodo mi tranquilizante porque, pase lo que pase, siempre me apoya y me da buenos consejos que nunca fallan. Le conté lo sucedido y le pedí que me ayudara a actuar como correspondía.

La conversación se alargó bastante y creo que hubiéramos seguido hablando si mi hijo no hubiese vuelto a casa. Quería hablar conmigo. Temí que viniése con otra noticia inesperada. Mamá, quiero que ella y su hija vivan aquí con nosotros, me dijo mi hijo.

No supe muy bien cómo responder, así que simplemente dije: sí, que se vengan a vivir. Mi hijo se alegró mucho y se marchó a darles la noticia.

Por dentro, solo pensaba en una cosa: esa mujer no puede querer realmente a mi hijo; tal vez ha visto que vivimos en una casa grande en el centro de Madrid y que somos una familia acomodada ¿y por eso se ha enganchado a él?

Me acosté con esa idea rondando en la cabeza. Aquella noche soñé con mi difunto esposo, quien me decía: está bien. Al despertar por la mañana, comprendí que mi hijo es listo, sabe lo que hace, y que aunque se equivoque, sabrá rectificar.

Rate article
MagistrUm
Mi hijo trajo a casa a su novia, parecía sospechosa