Mi hermano me llamó ayer y me pidió que le transfiriera mi parte de la casa de campo. Me dijo que lo hacía porque los últimos tres años se ha encargado de nuestro padre.
Yo dejé el caserón familiar cuando empecé la universidad. Después de licenciarme me quedé en Madrid, conseguí un buen curro, me casé y, entre tanto, nació nuestro hijo.
Mi hermano también se casó, pero siguió viviendo con nuestros padres en la aldea de Segovia. No tengo nada malo que decir de él es un hombre de fiar y su mujer, Carmen, es una persona maravillosa. Vivieron varios años tranquilos con los mayores hasta que ellos mismos tuvieron dos hijos. Aunque ya éramos independientes y podíamos visitar a los padres en la finca cuando queríamos, mi suegro nos regaló un coche.
En verano nos íbamos de vacaciones y echábamos una mano en la casa y el jardín de los padres. Celia, la amiga de mi madre, siempre estaba muy cerca y todo el mundo quería ayudarla. Hace tres años falleció mi madre y ya no pude seguir colaborando. Además, la crisis económica mundial me obligó a pillar trabajos extra para no perder el piso que alquilábamos.
No teníamos tiempo para ir a la ciudad. Hace un mes perdió la vida nuestro padre. Organizamos el funeral y repartimos los gastos a partes iguales entre mi hermano y yo.
Ayer, de nuevo, me llamó el hermano y me preguntó si le podía ceder mi parte de la hacienda. Su único argumento era que había cuidado a nuestro padre esos tres años. Me quedé sorprendida nuestro padre cobraba una pensión mensual que también ayudaba a sus nietos. ¿Qué necesitaba un hombre de su edad tanto dinero? ¡Y menos en una finca!
Él lo dice todo con calma, pero yo no entiendo bien a qué se refiere con cuidar. Nunca nos dijeron que la casa quedaría solo para él; no quiero romper la relación familiar, pero tampoco entiendo por qué tendría que renunciar a algo que me pertenece. Tengo un préstamo que debo devolver y mi hijo también podría recibir algo de sus abuelos.
Ahora no sé qué hacer. Le dije a mi hermano que tengo que consultarlo con mi esposa antes de dar una respuesta. ¿Cómo manejamos esta situación sin que se destroce el vínculo familiar?





