Mis padres vivían en España mientras yo crecí en otra ciudad. Hace más de veinte años que no nos vemos. Se dedicaban a las artes y cantaban en un coro popular, toda su vida era un ir y venir, de gira en gira por toda la península. Cuando cumplí cinco años, empecé a vivir con mi abuela. Para facilitarle algo la vida a la abuela, tuvo que mudarse con sus parientes a una aldea de la provincia de Segovia.
Al principio mis padres venían a vernos dos o incluso tres veces al año, pero poco a poco esas visitas se hicieron menos frecuentes, hasta que dejaron de venir. Llegó un momento en el que incluso dejé de pensar en ellos. Al final, la comunicación desapareció por completo. Mientras estudiaba Medicina, me casé en tercero.
Ahora, mi marido y yo tenemos nuestra propia clínica dental y nos va muy bien, ganamos estupendamente. Fue hace un año cuando mi padre y mi madre reaparecieron. Comenzaron a llamar a la clínica porque ni siquiera tenían mi número de teléfono actual. Nuestras conversaciones eran, básicamente, escucharles lamentarse de su vida.
Escuchaba sus quejas y respondía recordándoles que ellos mismos eligieron ese camino el día que dejaron a su hija al cuidado de su abuela. A veces enviaban a la abuela algunas monedas, pero la realidad es que vivíamos sobre todo de la pensión de ella. La abuela me lo repetía a menudo, y yo lo entendía; teníamos que ahorrar en todo.
Afortunadamente, me iba muy bien en los estudios, así que conseguí plaza en la universidad pública. Para tener con qué mantenerme y vestirme, trabajé de enfermera nocturna en un hospital. Hoy pienso que tengo mi propia vida, y mis padres la suya; que cada cual se apañe como pueda.
Cuando mis padres se dieron cuenta de que no iba a ayudarles económicamente, empezaron a amenazar con demandarme para pedir una pensión alimenticia. Pero, con la situación actual en nuestro país, dudo mucho que puedan lograr algo. Aquellas palabras terminaron definitivamente de apartarme de ellos. Si antes aún dudaba entre si debía ayudarles o no, ahora lo tengo claro: no quiero saber nada más de ellos.
¿Crees que hago bien o me equivoco al apartarme así de mis padres?




