Durante los últimos dos años, mi marido y yo hemos estado viviendo en un piso alquilado en Madrid, y las condiciones no son sencillas. Soñamos con mudarnos a una vivienda propia, pero en este momento no tenemos los recursos necesarios para hacerlo realidad. El piso que alquilamos pertenece a una amiga de mi madre, y nuestra vida aquí está llena de complicaciones. Si algo no está en su sitio o si hacemos algo que no le gusta, es fácil que surjan discusiones inesperadas. Además, los vecinos no son muy amables, y nos recuerdan constantemente que somos inquilinos pasajeros y que pronto nos marcharemos.
Nuestros padres nos insisten continuamente en que deberíamos ahorrar para poder comprar una casa. Pero es difícil hacerlo cuando pagamos alquiler y tenemos otros gastos inevitables. Mi madre revisa nuestros ingresos y gastos con lupa, lo que hace que ahorrar sea aún más complicado. Incluso hemos dejado de comprar ropa nueva, y solo usamos lo que ya tenemos para ahorrar todo lo posible.
Ambas madres tienen pisos en propiedad y esperan que nosotros logremos reunir el dinero para comprar uno, pero no parecen estar dispuestas a ayudarnos económicamente ni a darnos ningún tipo de apoyo. Piensan que, al no dejarnos vivir en sus pisos, nos enseñan a ser independientes, pero nosotros sentimos que ya hemos aprendido a superar dificultades y que lo que realmente necesitamos ahora es su apoyo. Nos duele ver cómo a nuestros hermanos les han dado apartamentos y nosotros tenemos que reunir dinero por nuestra cuenta. No creemos merecer este trato, y deseamos que puedan comprender nuestra situación y tendernos la mano.






