Las cuentas ya están ajustadas en casa, y mi sobrino se ha comprado un portátil nuevo. No sé cómo solucionar este problema.

Últimamente, nuestra familia ha estado en una montaña rusa de imprevistos y nos hemos quedado sin un ingreso fijo. Voy a contarte un poco más sobre la historia, aunque, en fin, no sé si reír o llorar. Yo soy jubilada, y la pensión que me da el Estado apenas me llega para comprar los medicamentos, y no te creas, desde que la edad avanza, la tensión me juega malas pasadas. Así que, pastillas hasta el final, como quien dice.

Mi hijo y mi nuera llevaban tiempo deseando tener otro niño pero, ya sabes, los planes siempre se tuercen. Justo cuando lograron quedarse embarazados, ella perdió el trabajo. El pequeño ya tiene cuatro años y sigue en casa como rey. Mientras, el mayor, que tiene dieciséis, trabaja de repartidor después del instituto y ha ahorrado hasta el último euro. Hace nada, se compró un ordenador nuevo y carísimo.

Cuando le comenté mi disgusto, mi nuera no tardó en saltar: que el chaval había ganado el dinero él solo, que no nos lo pidió a nosotros y que, vamos, tiene derecho a gastarlo en lo que le apetezca. Y como si fuera poco, mi hijo también perdió el trabajo. Antes del nacimiento del peque, tenía un sueldo decente, podía mantener la familia y hasta guardaba algo de dinero. Pero poco a poco empezó a tener problemas de salud, y los médicos le dieron un diagnóstico de esos que asustan. Todo lo ahorrado se fue entre tratamientos y medicinas. Cuando el pequeño cumplió un año, mi hijo tuvo que ingresar en el hospital varios meses. Eso sí, lo cubrió la Seguridad Social, pero como estuvo tanto tiempo fuera, le acabaron despidiendo.

En realidad, dejaron de darle casos importantes, así que perdió su comisión y, últimamente, los médicos dicen que necesita operarse. Después, mínimo un año o año y medio hasta que pueda volver a la vida normal. Imagínate el shock. Pero hay que hacerlo y los jefes no quieren esperar tanto. Ahora, mi nuera tendrá que buscar un trabajo sí o sí.

Ya está dando vueltas a cómo vamos a salir adelante con su sueldo. Y no es fácil, no te engaño. Mientras, mi nieto se ha comprado su ordenador, tan pancho, con los ahorros de las entregas. Ni se plantea ahorrar para aliviar a la familia. ¿Estaré yo equivocada? ¿O tendría que pensar mi nieto en nosotros y asumir algo de responsabilidad, aunque sea un poquito? Vaya dilema, ¿no?

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MagistrUm
Las cuentas ya están ajustadas en casa, y mi sobrino se ha comprado un portátil nuevo. No sé cómo solucionar este problema.