Mientras trabaja, Guillermo conoce a Inés. Se casan allí, y cuando Inés queda embarazada, él la lleva a casa de sus padres. Ellos no reciben la noticia con demasiada alegría.
La joven tiene muchísimas responsabilidades: cocina para todos, lava la ropa, limpia la casa, ordeña la vaca, limpia el establo y, a veces, incluso parte leña. En general, Inés suele encargarse de los trabajos considerados de hombres, pero lo más duro le resulta cuando los padres de Guillermo tienen visitas. Normalmente son al menos siete personas, y ella tiene que atenderles y darles de comer a todos.
Prepara una gran variedad de platos y, en cuestión de una hora, casi no queda nada sobre la mesa. Llega agotada, se sienta en el extremo y se sirve un filete. Su suegra la mira y le dice:
Inés, hoy comes demasiado. Eres tan menudita y, sin embargo, comes como si nada y rompe a reírse estruendosamente.
Los demás invitados empiezan también a burlarse de Inés. La joven se levanta de la mesa y se va, en silencio, a la cocina. Llora amargamente porque no ha probado bocado en todo el día. Su marido solo escucha en silencio cómo su esposa es humillada. Desde la cocina, oye a su suegra decir:
Ayer, por cierto, me encontré con mi antigua nuera en el mercado. Madre mía, qué bien que sigue llamándome “madre”. Aquella sí que era una chica buena, no como ésta.
Cuando los invitados se marchan, Inés recoge toda la vajilla y se va a la cocina a fregarla. Su suegro la sigue.
Ella permanece callada junto al fregadero, mientras él la observa durante un buen rato. Pasados unos minutos, le dice:
Inés, ¿sabes que te detesto?
Para la muchacha es tan doloroso escuchar esto que decide no contestar. El suegro vuelve a preguntarle, e Inés responde:
Lo sé.
Es que es muy extraño. Tú aquí lo haces todo, ayudas a todos, nunca has tenido una mala palabra con nadie, pero aun así te odio. Es raro, ¿no crees?
Supongo que sí…
Inés sabe bien que nada va a cambiar tras esa conversación y que todos seguirán burlándose de ella. No entiende por qué lo aguanta…
¿Vivirías tú con un hombre al que no le importa que su esposa sea humillada día tras día?







