Es interesante
La solitaria barrendera encontró un teléfono en el parque. Al encenderlo, tardó en reaccionar.

Querido diario, Hoy recibí una visita inesperada que me dejó sin aliento. Cuando la puerta se abrió sonó

Mira, lo que importa no es quién se haya ocupado de la abuela, ¡el piso es legalmente mío! eso me dice

María despertó con una sonrisa que parecía haberse colado en la cara como el sol de la mañana sobre la

Recuerdo que mis parientes aguardaban el día en que abandonara este mundo, pensando ya en heredar mi vivienda.

Nacho, ¿has sacado la vajilla buena? La del filo dorado, no la de todos los días. Y revisa, por favor

**Diario de un Hombre** “Romo, Romito, ¡tenemos gemelos!” lloraba Tania al teléfono. “

Cuando estaba trabajando, mi marido, José, fue a buscar a los niños al cole y, cuando llegué a la puerta
