Es interesante
Don Fernando Ruiz salió al balcón apoyándose en su bastón de madera. El aire olía a azahar y a salitre.

Mi marido y yo llegamos una tarde brillante y fuera del tiempo a un pequeño pueblo de Castilla, para

¡Me voy de vacaciones, y no pienso cuidar de nadie! Mi suegra me dejó tirada, pero se lo devolví.

Lo siento por lo ocurrido. Miguel, ¿estás seguro de que lo has cogido todo? ¿No quieres revisarlo otra vez?

Andrés, no puedes echar a la niña de golpe, ¡estás hablando de una pequeña en una ciudad que no conoce!

Mamá, lo entiendo todo, pero ¿realmente era tan difícil avisar con antelación? ¡Ya había quedado con
