Es interesante
La lluvia golpeaba la ventana del pequeño piso de dos habitaciones que Antonio compartía en el centro

Que está manipulando a mi marido, de eso no tengo ya dudas protestaba Clara, indignada. Miraba el móvil

Cuando mi madre se enteró de que me había casado, de que tenía un buen trabajo y un piso propio en Madrid

¡Abuelo, aú! agarró de la mano al anciano encorvado, envuelto en un abrigo largo que le quedaba grande

La mansión Martínez permanecía serena casi todos los días pulcra, fría y costosa. Juan Martínez, millonario

¿Y de qué te ha servido todo ese lamento tuyo? preguntó su marido. Pero lo que vino después lo dejó perplejo.

Tía, escúchame lo que te voy a contar porque parece de película de sobremesa en Antena 3. El día en que

Nuria vivía, como dicen, cosida con la rutina. Se desplazaba por una calle gris y cansada, la cabeza
