Es interesante
Mi exsuegra nos acecha. Mi exsuegra, Carmen Álvarez, tiene 52 años y era la madre de mi difunta esposa, Lucía.

No lo traigas a casa, por favor dice Antonia mientras coloca la mano sobre el mostrador de la cocina. ¿Y si?

Mira, te cuento lo que nos pasó hace poco. Nuestra hija, Lucía, se casó hace unos meses con un chico

Las paredes del edificio eran tan delgadas que, a veces, parecía que el viento había decidido colarse

Cuando mi padre nos traicionó, mi madrastra me rescató del infierno del orfanato. Siempre agradeceré

¡Marisol, serás tú la culpable de su muerte! ¿De quién? ¡Claro, de Luis! Sí, de ti, precisamente. ¡Qué sorpresa!
