Es interesante
¿Y por qué las albóndigas están tan secas? ¿Has empapado bien el pan en leche? ¿O, como siempre, solo

En el Borde de aquel verano Trabajando en la Biblioteca Municipal de Valladolid, Amalia siempre había

¡Entonces demuéstrame que eres mi hijo! soltó él de pronto, con voz áspera como la de un viejo callejón.

Cuanto más lejos, más cerca de uno mismo ¡Mira, querido nieto! Si tanto os molesto, entonces sólo queda

¡No lo voy a hacer! ¡Y no me des órdenes! ¡No eres nadie para mí! Daniel tiró el plato en el fregadero

¡Ay, por favor, Manolo! ¡No sé qué hacer! ¡El agua no para de salir! ¡Voy a inundar a los vecinos y ya

¿Te duele mucho, mamá? No, Aitana, ve a la cama. La miré incrédula. Sentía su sufrimiento como propio.

La esposa llevaba al perro al veterinario y ya empezaba a rondarle una sospecha inquietante: quizás había

Él giró la llave y la puerta se abrió, pero el apartamento resultó ser ajeno. Dentro había desconocidos;

De pequeña, una niebla de curiosidad sobrevolaba cada noche mi almohada, deseando descubrir quién era mi padre.










