Es interesante
Begoña López corría de habitación en habitación, intentando meter en la maleta los objetos imprescindibles.

Lola, quédate en casa, ¿no será necesario que te lleve a todas partes solo por estar casados?

Tengo 41 años y jamás he engañado a mi esposa. Pero antes de conocerla, no era precisamente un santo.

Tengo 41 años y nunca he engañado a mi esposa. Pero, antes de conocerla, digamos que santo no era.

No quiero ¡Ya hago demasiado! ¿A dónde más queréis que llegue? protesté, de verdad indignada.

No sé si te acuerdas de Inés, la niña que nunca llegó a conocer a su padre. Su papá la dejó a su madre

Sin deberías Recuerdo una tarde, hace ya años, en Madrid. Al llegar a casa, abrí la puerta y me encontré

¿Qué has traído hoy de comer, Marcelino queso manchego o cuajada? ¿Te has traído también el tomate con sal?

Tengo 41 años y jamás he sido infiel a mi mujer. Ahora, no vayamos a pensar que antes de conocerla era

Expulsadas sin compasión de su pequeño apartamento en el extrarradio de Madrid, una madre y su hijo llegaron







