Es interesante
**Martes, 10 de octubre** No sé cómo empezar esta confesión. En teoría, somos una familia, unidos por

Tengo sesenta y cinco años. No me considero una mujer débil, y a mis espaldas llevo una vida dura, pero digna.

– Mamá, te presento a Natalia – dijo Quique con cierto rubor al llegar a casa tarde por la noche acompañado

Oye, te quiero contar algo que me ha roto el alma. Después de ver a su padre, mi hijo me dijo que ya

Mi hija cree que soy una mala abuela porque me negué a cuidar de mis nietos. Tengo sesenta y cinco años.

Él buscaba defectos en mí bajo la apariencia de cuidado, hasta que presenté el divorcio. Al principio

Estaba harta del control sin fin de mi suegra. Cuando me casé, pensé ingenuamente que lo más difícil

Desde el principio de nuestra relación, Javier dejó claro que no pensaba involucrarse en las tareas del hogar.

No puedo dejarlo. Me da tantos quebraderos de cabeza… y tanta felicidad. No soporto dejarlo solo mucho tiempo.

Oye, qué fuerte es esto del favoritismo, ¿verdad? A veces los que más nos duelen no son los extraños










