Es interesante
—Eres mi marido, no un mueble—dijo Carmen mientras dejaba la barra de pan sobre la mesa sin mirar a Javier.

Éramos vosotros a quienes criábamos para esto — Yo os di más que nadie, así que merezco más ayuda en retorno.

—¡Hija, por Dios, para qué quieres a ese gamberro! ¡No te va a aportar nada bueno en la vida!

—¡Hola, Mariana! ¿Cuánto tiempo sin vernos? ¿Quince años? ¿O más? —Probablemente más. Pero tú no has

—¿Para qué demonios quieres esto tú sola? —¿A mí me llamas insensible? ¿A mí? ¡Tú eres el que primero

—¡¿Me estás diciendo que ese maldito perro es más importante que tus hijos?!— estalló Carmen, frotando

—Estaba ordenando cosas viejas —dijo Miguel Ángel— y encontré una carta en el desván…

—¿Me estás diciendo que ese perro es más importante que tus hijos? —estalló Lucía, frotando la quinta

—¡Chica! ¡Chica, espere! ¡Deténgase, por favor! —Lucía se giró y vio a un chico con gorra corriendo hacia ella.

**10 de mayo, Madrid** —Es solo por probar —dijo Lucía en el chat del grupo—. No nos incluyáis en el
