Es interesante
…Golpeando el despertador con frustración, Leandro Ribera se levantó de la cama y, descalzo, arrastró

— Hijo… — Perdone, pero no soy su hijo. No me llame así. Me llamo Antonio. — Antonio… Antoñito… ¡Hijo mío!

– ¿Qué es esa costumbre de comer con el móvil en la mano?! O guardas el móvil o sales de la mesa!

— ¡Pero mira cómo estás! — ¡Más que una mujer, parece un bollo! — dijo Álvaro con desprecio, mirando

—¡Ay, hola, hola, reino del desorden! Vicky, tú que estás siempre en casa, podrías haber fregado los

Ella en mi lugar —No quiero ir con papá… La tía Laura dijo que papá ya no me quiere —Max abrazó sus rodillas

**Diario de un Hombre: El Ramo** Cerrando los ojos, descansaba en la cama. Frente a mí, al otro lado

—¡Otra vez los vecinos de arriba de fiesta! ¡Son las tres de la madrugada! —Laura zarandeó a Diego, que

—Mamá, ¿por qué te pones así? Denis me ha dicho que me quiere. Nos vamos a casar, mamá —dijo Sofía con

**Camino sin retorno** —¿Vas a lavarle también los calzoncillos? ¿Y los calcetines? ¡Madre mía, es un
