Es interesante
Lucía se despertó aquella mañana sin encontrarse bien. Fuera nevaba con fuerza. Se alegró de haber ido

**Segunda Oportunidad** —¿Te vas a casa, Juana? —preguntó su amiga Beatriz, golpeando impaciente la mesa

**La Pista Fatal** Las ruedas del tren de cercanías golpeaban alegremente los raíles. A lo largo de la

Odio las llamadas a medianoche. La gente decente no molesta a esas horas, a menos que ocurra algo verdaderamente

No podía pagar la cuenta del cumpleaños de mi hija — entonces un extraño hizo algo increíble Mientras

—¿Sabes cómo te mira? Con amor y admiración —dijo la hija, satisfecha de sí misma. Diego salió del baño

Si hubiera sabido cómo acabaría todo… El autobús saltaba sobre los baches del camino. El conductor maldecía

**La ternura de una enfermera anciana la devolvió a la vida** La habitación del pequeño hospital estaba

Lucía rechazaba una y otra vez las llamadas, mientras Pablo insistía sin parar. —Lucía, contesta.

Cuando mi marido se fue y mi suegra apareció sin avisar Odio las llamadas a altas horas de la noche.
