Es interesante
Una noche tempestuosa de enero de 1991, el viento aullaba entre las colinas nevadas de Valdecumbres

La puerta no se abrirá más —Mamá, ¡ábreme la puerta! ¡Por favor, mamá!— Los puños de su hijo golpeaban

—¿Entonces no me invitarás a la boda, hija? ¿Te avergüenzo? Lucía se enamoró de su compañero de clase

El Fantasma Alejandro regresaba a casa después de visitar a sus padres en verano. Vivían en un pueblecito

**Diez años perdidos** —¡Pero qué dices, Valeria! —gritó Lucía, agarrando la taza de café frío de la mesa—.

Hace catorce años, en una fría tarde de invierno, una joven llamada Lucía caminaba apresurada por la

Lucía no soportaba su nombre, y mucho menos su apellido: Tejón. Los niños, como es sabido, son crueles.

**Diario de Serafina** Hoy me atreví a ponerme el vestido de verano más alegre que tengo, me pinté un

**”¿Y qué le viste?”** Nadia salió de la tienda y bajaba las escaleras del portal cuando

Lucía odiaba su nombre, pero aún más su apellido: Tejedor. Los niños pueden ser crueles, y desde primaria
