Es interesante
En una fría y oscura noche de otoño, me di cuenta de que en mi vientre se había instalado un hijo.

Miraba los billetes de avión con incredulidad. “Un asiento en primera clase… para Daniel.

—¡No sabes nada de cocina! —espetó bruscamente Valentina Fernández, arrebatando la cazuela de las manos

Miré los billetes de avión con incredulidad. “Un asiento en primera clase… para Daniel.

—¿Por qué estás tan callada y pensativa hoy? —preguntó Javier a su esposa, sentado a la mesa de la cocina

—Doctor, dígamelo directamente—, la voz de Irene temblaba mientras sus dedos se aferraban al borde de

La historia de una suegra. —No van a creer con quién acabo de conocerme. Carmencita entró corriendo a

**Diario personal** —Doctor, dígamelo sin rodeos —la voz de Irene temblaba mientras sus dedos se aferraban

**Diario de Lucía** No podía quedarme quieta. En mis brazos dormía la pequeña Sofía, pero no me alejaba

**La Abuela por Horas** Me planté frente al espejo del baño, con el rimel temblando en la mano.
