Es interesante
—¡Cómo pudiste! —gritó Lucía, agitando un papel arrugado—. ¡Cómo pudiste firmar esta porquería!

**Risas entre Lágrimas** Valentina López dejó un plato de cocido madrileño frente a su nieta y se sentó

Esa tarde dividió la vida de Lucía en un “antes y después”. —Mira, Lucía, he conocido a otra.

—¡No, Elena, no lo entiendes! ¡No puedo seguir viviendo así! —Marina agarró a su amiga del brazo con

LA FELICIDAD INESPERADA —Mamá, solo nos queda una opción para tener un hijo: la fecundación in vitro.

Hoy Alejandro me rompió el corazón. De nuevo. “Mamá, ¡por Dios, ya estás otra vez!”

¿Mari, ves qué pasada? — Lola Fernández agitaba el móvil frente a su vecina Marina Ruiz en los buzones

—¿Qué estás diciendo, Carmen?! —Francisco arrojó el papel sobre la mesa y golpeó el tablero con el puño—.

—¡No te atrevas a entrar ahí! —gritó Valentina mientras salía de la cocina con las manos mojadas—.

Jamás llames después de las nueve. Ya me había puesto la bata de dormir y empezaba a trenzarme el pelo
