Es interesante
Lucía limpiaba el polvo en el despacho de su marido cuando el trapo rozó una pila de papeles al borde

— ¡Qué le pasa ahora! ¿Por qué le das la casa así, sin más? Y yo, ¿qué hago yo con los niños, en la calle?

Mireya no dijo nada. Pero su suegra comentó todo. – ¡Mireya, eres una auténtica maravilla! Tanta gracia

La suegra decidió quedarse —¡No, no y mil veces no! ¡Doña Carmen, por fin entiéndalo, esto no puede ser!

**Una habitación para tres** Marina Hidalgo contemplaba el papel de realojamiento como si sostuviera

El sol de primavera se filtraba por la ventana, jugando con los destellos en la pared recién pintada.

**Mi hija me echó de la huerta** Antonia Ruiz estiró el brazo con cuidado para coger las manzanas más

—¿Cómo se entiende esto? — Ignacio agitaba el testamento frente a la notaria, la voz cargada de indignación—.

El susurro de los secretos La llave giró con un clic, y Marina, conteniendo el aliento, se coló en el

—¡Tú… tú… No puedo creer lo que estoy oyendo! ¡Es que no me cabe en la cabeza! ¡Tu maldito
