Es interesante
¡No voy a cocinar para todos! Solo para mí y para Ana. ¿Y eso por qué? se indignó Miguel. Porque en esta

¡Qué niña a los cuarenta y un años! gritaba el hombre a Ana. A tu edad ya podrías ser abuela.

¡Ya no cocino para todos! Solo para mí y para Ana. ¿Y eso por qué? se indignó Miguel. Porque en esta

¿Y qué, el certificado de matrimonio sigue siendo más fuerte que simplemente vivir juntos? Se burlaban

*12 de octubre, Madrid*¡Basta ya, me voy! ¿Hasta cuándo? ¡El niño, siempre cansada, ayúdame, ayúdame!

¡Ya no cocino para todos! Solo para mí y para Ana. ¿Y eso por qué? se indignó Miguel. Porque en esta

El perro abrazó a su dueño por última vez antes de la eutanasia, y de pronto la veterinaria gritó: «¡Alto!

**Diario de un Estudiante Arrepentido** La señorita Vázquez era el temor del instituto Ramón y Cajal.

Por eso no quiero ni casarme. ¡No me fío de las mujeres! Y tú, no vayas a romper la familia por tonterías, ¿me oyes?

“Mírala… se cree que va a llegar lejos. Pobrecilla, con ese maletín tan pasado.”
