¡Si crees que no hago nada por ti, prueba a vivir sin mí!” — estalló su esposa
¡Si crees que no hago nada por ti, prueba a vivir sin mí! estalló su mujer aquella noche. El silencio
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– Niña, ¿de quién eres? – Le pregunté.
**Diario personal** Hoy una niña pequeña me dejó sin palabras. Estaba en el rellano de mi piso en Madrid
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La nieve caía como alfileres gélidos desde el cielo plomizo, cubriendo el asfalto agrietado de la carretera comarcial con un manto cada vez más denso.
La nieve caía como alfileres helados desde el cielo plomizo, cubriendo el asfalto resquebrajado de la
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¡Ya no cocino para todos!
¡No voy a cocinar para todos! Solo para mí y para Anita. ¿Y eso por qué? se indignó Miguel.
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– Niña, ¿de quién eres? – le pregunté.
Niña, ¿a quién buscas? pregunté, observando a la pequeña que no tendría más de seis años. Busco a mi mamá.
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La niña que nadie pudo hacer hablar… hasta que ella apareció
La niña a la que nadie podía hacer hablar hasta que apareció ella La madre de Rosalía llevaba mucho tiempo enferma.
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– Niña, ¿de quién eres? – Le pregunté.
Niña, ¿a quién buscas? pregunté. Estoy buscando a mi mamá, ¿no la has visto? La niña de unos seis años
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– Si el bebé se parece a su ex… ¡me niego! Le daré la vida, pero me niego – dijo Lera con una voz sin color
Si el niño se parece a él lo dejaré ¡le daré la vida y lo dejaré! dijo Valeria con una voz apagada.
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Marina Álvarez no tenía tiempo que perder.
**Diario de un encuentro bajo la lluvia** Siempre iba con prisa, como si el tiempo le pisara los talones.
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« Se parece asombrosamente a tu hijo desaparecido », susurró la prometida del millonario — el desenlace dejó al vecindario en shock.
La noche de principios de verano en la calle Robledal bullía de vida. Niños pedaleaban en bicicleta trazando
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