Es interesante
Querido diario, Hoy he encontrado la excusa perfecta para dar el paso que tanto había pospuesto.

¡Almudena, niña! ¿Quién corta los pepinos en la ensalada como si fueran ladrillos? ¡Mira, no son cubitos

Iñigo, ¿has visto mi carpeta azul con los documentos? La recuerdo haberla dejado en la cómoda y ahora

Mamá, ¿y si la abuela se pierde? Así todos estaríamos mejor dijo Martina con un tono desafiante.

Mira, no vas a creer lo que me está pasando los fines de semana con la suegra. Hace un año ni siquiera

¡Hoy has dicho que te casaste conmigo porque soy “cómoda”! ¿Y qué? se encogió de hombros.

Querido diario, Hoy, mientras trabajaba en la oficina del centro de Madrid, mi marido, Juan, fue a recoger
