A Marcos se le ocurrió la travesura de gastarle una broma pesada a su amiga, sin imaginarse que aquel día cambiaría inesperadamente el destino de ambos.

Cuando éramos jóvenes, nuestro grupo de amigos estaba lleno de pasiones y pequeñas intrigas. Entre nosotros había una pareja, Álvaro y Marisol. Álvaro era famoso por tener el mejor sentido del humor, y Marisol igualaba su energía con su carácter alegre y vivaz. Pero, claro, de vez en cuando surgían riñas y discusiones por cosas sin importancia. Recuerdo que en una ocasión nos reunimos todos en mi casa en Madrid para celebrar una fiesta, y Álvaro esperaba a Marisol en la parada del autobús.

Como solía pasar, Marisol llegó tarde, y Álvaro la aguardaba con esa paciencia característica suya. De repente, vio entre la multitud a una joven de aire semejante y con el cabello rizado igual que el de Marisol, así que decidió gastarle una broma. Se acercó por detrás, le rodeó la cintura y fingió bromear y hacerle cosquillas. Pero para su sorpresa, no era Marisol. La joven gritó asustada, y Álvaro se dio cuenta de inmediato de su error.

La situación se complicó, y Marisol, al enterarse, llamó a la Guardia Civil buscando ayuda. Por suerte, todo se solucionó, aunque Álvaro terminó aquella noche en la comisaría, acompañado de la desconocida llamada Ángela. Durante los cuarenta y cinco minutos que compartieron en la sala de espera acabaron conociéndose y encontraron algo en común entre risas y confidencias. Cuatro meses después, Álvaro y Ángela se casaron. Hoy en día tienen dos hijos que ya han crecido y sobrepasan en estatura a su padre.

Marisol intentó durante algún tiempo recuperar a Álvaro y llegó incluso a ser poco cordial con Ángela, pero terminó por aceptar la situación y seguir adelante. Finalmente, la vida de Marisol también tomó un buen rumbo. Álvaro suele rememorar aquellas horas y está convencido de que fue el destino quien le unió a Ángela.

La vida puede cambiar en un abrir y cerrar de ojos, y muchas veces los errores nos conducen justo al lugar donde debemos estar. Brindemos por el destino y las vueltas inesperadas que dan forma a nuestro camino.

Rate article
MagistrUm
A Marcos se le ocurrió la travesura de gastarle una broma pesada a su amiga, sin imaginarse que aquel día cambiaría inesperadamente el destino de ambos.