Mi esposa, Almudena, dormía a mi lado en la cama, mientras la ciudad de Madrid parecía sumida en una niebla blanda y lejana. De repente, la luz azulada del móvil se encendió, vibrando como un pez en la orilla. Una notificación de Facebook, absurda como una paloma bailando en la Plaza Mayor, apareció en la pantalla. Una mujer, extraña y familiar al mismo tiempo, me pidió amistad.
Sin pensar, como si soñara despierto, acepté la solicitud y le escribí: ¿Nos conocemos?.
Ella respondió al momento, como si hubiera estado esperando en un rincón de mi memoria: He escuchado que te has casado, pero yo aún te quiero.
Era una amiga de mi juventud, una fotografía suya sonrojada por el filtro de la nostalgia, tan lejana ya de mi presente. Cerré el chat, sintiendo a mi lado el suave ritmo del sueño de Almudena, exhalando confianza y calor bajo el edredón, ajena a los ecos de mi pasado que zumbaban como mosquitos en una noche de verano en Castilla.
La miré, y un pensamiento onírico cruzó mi mente: ella había dejado el aroma de la casa de sus padres en Toledo, los abrazos de su madre, las bromas chispeantes del hermano y la tranquilidad del padre trayendo pan recién horneado cada mañana. Había elegido estar aquí, conmigo, en un piso perdido entre el Guadarrama y el mar de techos rojos, tan lejos de los brazos seguros de su infancia. Y confiaba en mí, ciegamente, como el ciervo que bebe el agua del río.
Todo eso giró en mi cabeza como una canción antigua que uno apenas recuerda, y entonces mi dedo pulsó el botón: BLOQUEAR. El peso del pasado cayó al abismo digital, junto al sonido hueco de las monedas de euro chocando en la hucha del olvido.
Me di la vuelta, sintiendo el perfume a lavanda de su almohada y el tacto de sus sueños. Me dejé caer hacia el mundo absurdo y surrealista de la noche, abrazado a ella.
Soy un hombre, no un niño. Le juré lealtad, se la juro cada día. Lucharé contra los espejismos y los recuerdos, para seguir siendo ese hombre que no traiciona a su mujer, que no deshace la familia que construimos bajo la luz cambiante de Madrid.






