La vida de Alba cambió de forma radical cuando su padre tomó la decisión de buscar trabajo en otro país debido a las dificultades económicas y a la falta de oportunidades en España. Con tan solo dos años, Alba vio marchar a su padre, quien les aseguró que sería solo una estancia breve. Sin embargo, la realidad fue muy distinta, ya que él permaneció fuera mucho tiempo, enviando dinero a casa para mantener a la familia.
Durante la ausencia paterna, Alba, su madre y su hermana menor lograron llevar una vida relativamente cómoda gracias al apoyo económico que él les hacía llegar desde el extranjero. A pesar de ello, la ausencia emocional del padre pesaba mucho, y la situación se tornó aún más difícil cuando la madre de Alba enfermó gravemente. Luchó durante un periodo largo y doloroso, pero al final falleció, dejando a Alba la responsabilidad de cuidar de su hermana pequeña.
Mientras continuaba sus estudios en la universidad, Alba apenas tenía tiempo para sí misma, dedicando sus días tanto al estudio como al cuidado de su hermana. La ausencia de su padre en el funeral de su madre la vivió como una traición, y ese dolor no resuelto aumentó el resentimiento que sentía hacia él. Empujada por su orgullo y determinación, Alba decidió rechazar la ayuda económica de su padre y buscó un trabajo con el que pudiera sostenerse a ella y a su hermana.
Más adelante, el destino les deparó otro golpe: falleció el abuelo de Alba, quien les dejó en herencia una casa y un coche antiguo. Un día, mientras intentaba comprobar el estado del vehículo por si podía venderlo, sufrió una inesperada avería en mitad del trayecto. Confundida y sin saber cómo actuar, apareció un todoterreno negro cuyo conductor se acercó a ayudarla. Para su asombro, el hombre que bajó del coche no era otro que su padre desaparecido.
Él se ofreció a echarle una mano y quiso conversar, pero Alba se mostró renuente a retomar la relación. Aquel reencuentro hizo que su padre tomara conciencia del peso real de sus acciones pasadas y de cómo había perdido la oportunidad de reconciliarse.
El encuentro removió en Alba sentimientos encontrados, dividida entre el rencor y la posibilidad de cerrar viejas heridas. Solo el tiempo dirá si serán capaces de salvar la distancia que los años de separación y dolor han dejado entre ambos.





