¡Mamá, cuéntame la historia de papá cada noche!

¡Mamá, no fastidies a papá cada noche!

Mamá, tengo que hablar contigo como una mujer con otra mujer dice Celia, una niña de seis años, mirándome con un gesto serio. Yo solo puedo asentir y responder: Vale, ¿de qué hablamos?

¿De qué? pregunta la niña, sorprendida. De los hombres.

Entonces de quién hay que hablar. Los hombres son seres vivos, no objetos le aclaro.

¿Por qué dices eso? se pregunta Celia, sin entender. Bueno, si vas a hablar de gente, habla de la gente que está aquí.

Brrr! gruñe Celia, descontenta. Aún no he dicho nada y ya me confundes…

Lo siento. Dime, ¿qué pasa? le imploro. No es lo que te preocupa, es lo que esta vez Celia me corrige. Tengo miedo por nuestro papá.

¿Qué le ha pasado? pregunto.

Creo que anoche lo has estado molestando demasiado.

¿No lo entiendes? le tiembla el sudor a la madre. Cariño, ¿no duermes en la noche?

Claro que duermo responde Celia con la cara sincera de una niña.

Pero sigo oyendo tus preguntas: Ya basta, es tarde, es hora de ir a la cama, apaga el portátil. le recuerdo. Mamá, él está trabajando en su portátil y gana dinero para ti y para mí. Para mí, para comprar juguetes; para ti, para la compra del supermercado. ¿Por qué lo fastidias?

Pues sí, lo fastidio. En ese caso tienes razón. Prometo cambiar. ¿Son todas tus preguntas? ¿Terminamos ya?

Sí, claro asiente Celia.

Voy a calentar la comida. Papá vuelve pronto del trabajo dice Celia mientras corre hacia la ventana a ver si se acerca Javier. Sigue saludándolo con la mano.

Rate article
MagistrUm
¡Mamá, cuéntame la historia de papá cada noche!