No entiendo por qué me he convertido en su esposa
Hace muy poco celebramos nuestra boda. Yo pensaba que mi marido me amaba con locura. No habría razón para dudarlo, si no fuese por un suceso reciente. No es que me haya sido infiel; es algo mucho más serio, casi extraño.
Creo que todo sucedió porque yo le tenía demasiado cariño. Lo adoraba, lo quería tanto que le perdonaba cualquier cosa. Por supuesto, él se acostumbró a esa actitud, se volvió más seguro de sí mismo y creció su autoestima. Quizá se imaginó que con un simple gesto tendría a cualquiera a sus pies. Aunque en realidad, entre los demás, no llama demasiado la atención… Cualquier otra persona no habría tolerado sus fallos ni le habría dado toda su confianza.
Poco antes de casarnos, quiso estar solo, viajar unos días de vacaciones y prepararse para la vida matrimonial. No pude hacer nada al respecto, así que lo acepté y le permití irse de viaje.
Me contó después que necesitaba alejarse de todo y estar en un sitio sin internet ni teléfono. Viajó solo a Sierra Nevada, para disfrutar de la naturaleza. Yo me quedé aquí, echándolo de menos con toda mi alma, contando los días y esperando su regreso con fervor.
Una semana más tarde volvió. Fue el día más feliz de mi vida. Lo recibí con todo mi cariño, preparé sus platos favoritos.
Al día siguiente, empezó a comportarse de manera extraña. Salía muy seguido al recibidor, o se pasaba al otro cuarto. Luego, comenzó a salir de casa varias veces al día, con distintas excusas. Un día, al ir al supermercado, encontré una carta en el buzón. Parecía una carta común. Estaba dirigida a mí, escrita por él y enviada mientras estaba fuera. Pero lo que decía me hizo temblar. Había escrito lo siguiente:
“Hola. No quiero seguir engañándote. No eres la persona adecuada para mí. No quiero pasar el resto de mi vida contigo. No habrá boda. Perdóname, no me busques ni me llames. No voy a volver contigo.”
Así, corto, directo… y brutal.
Ahora entiendo que cada vez que salía iba a revisar el buzón. Sin decir nada, destruí la carta en silencio, sin dejar que notara que yo sabía algo. Pero, ¿cómo puedo compartir mi vida con alguien que no quiere estar conmigo? ¿Por qué se casó conmigo fingiendo que todo estaba bien?







