Tocar con la mirada y sentir la felicidad Llevan diecinueve años Ágata vive en su caserón de Villanueva

¡O le dejas entrar a mi hermano en tu piso, o haz las maletas y lárgate de aquí! le espetó él.

¡Dile a Carlos que venga ahora mismo! exclamó Araceli, con la voz entrecortada. Los tres niños tienen

¡Apareció el que nadie esperaba! gritó Domingo Pérez. ¡Pues ya puedes volver por donde viniste!

Querido diario, Hoy he vuelto a sentir el peso de la lucha entre lo que deseo y lo que me exigen los

Querido diario, ¡No me mires así! ¡No quiero este bebé! ¡Déjalo! me lanzó a la fuerza una desconocida

Visitar a su hija en el cementerio era un ritual para Valentina. Aquella tarde, mientras caminaba entre

Siempre siente que su vida sigue una ruta alternativa, como si el tren principal ya hubiera partido.

Carmen, ya sabes que Víctor tiene su empresa, está todo el día en reuniones, y Clara vive al otro lado

Señor, hoy es el cumpleaños de mi madre Quiero comprarle flores, pero no dispongo de suficiente dinero









