Es interesante
097
Ver con mis propios ojos Tras una terrible tragedia, la muerte de su marido y de su hija de seis años en un accidente, Ksenia no lograba recuperarse. Pasó casi medio año ingresada en una clínica, sin querer ver a nadie, siempre acompañada tan solo por su madre, que le hablaba con paciencia. Hasta que un día le dijo: —Ksenia, el negocio de tu marido está a punto de venirse abajo, apenas sigue en pie y Egor apenas puede con todo. Me ha llamado y me ha pedido que te lo diga. Menos mal que Egor es un hombre honrado, pero… Ksenia pareció despertar un poco tras escuchar aquello. —Sí, mamá, tengo que hacer algo, seguro que a Denis le alegraría saber que continúo su legado. Menos mal que me enseñó bastante y me integró en la oficina como si supiera que esto pasaría. Así, Ksenia volvió al trabajo y logró salvar el negocio familiar, aunque echaba muchísimo de menos a su hija fallecida. —Hija, quiero aconsejarte que adoptes a una niña del orfanato, y especialmente a una que lo esté pasando aún peor. Le darás una oportunidad y te darás cuenta de que en eso está tu salvación. Tras meditarlo bien, Ksenia reconoció que su madre tenía razón. Así fue como, aun sabiendo que nadie podría reemplazar a su propia hija, acudió al orfanato. Arisha nació casi ciega. Sus padres, aunque eran universitarios y de familias cultas, se asustaron ante la responsabilidad y la abandonaron nada más saber el diagnóstico. Así acabó la niña en una casa-cuna, donde la llamaron Ariadna; apenas distinguía sombras, pero aprendió a leer y adoraba los cuentos de hadas. Cuando Arisha tenía casi siete años, apareció su propia hada madrina: una mujer guapa, luminosa, adinerada… y profundamente desdichada. Ksenia, que visitaba el centro, sintió al instante que esa niña rubia de ojos azules y mirada perdida, era la suya. —¿Quién es? —preguntó Ksenia sin apartar la vista de la pequeña. —Es nuestra Arisha, dulce y cariñosa —respondió la cuidadora. —Es mi Arisha, sin duda —decidió al momento Ksenia. Las dos se adoraban y se necesitaban mucho. Con Arisha en casa, la vida de Ksenia recobró sentido. Los médicos le dijeron que si operaban a la niña podría recuperar algo de visión, aunque debería llevar gafas. Antes de ingresar en el colegio, Arisha fue operada, pero seguía viendo muy poco. Había que esperar a que creciera para intervenir de nuevo. El tiempo pasó, Arisha se convirtió en una joven bellísima y agradecida, trabajaba ya en la empresa familiar. Ksenia era una mujer exitosa y atractiva, pero toda su vida giraba en torno a su hija. Era muy protectora y temía que algún oportunista quisiera aprovecharse de su inocencia y su dote. Entonces, Arisha se enamoró. Ksenia conoció a Antón, y aunque tuvo alguna sospecha, aceptó la relación. Pronto empezaron a organizar la boda; después, Arisha se sometería a la intervención definitiva. Sin embargo, en una visita al restaurante donde celebrarían el banquete, la madre de Antón llamó accidentalmente y, sin saber que quien atendía era Arisha, desveló por teléfono un plan para deshacerse de ella durante un viaje de novios a la montaña, antes de que pudiera recuperar la vista. El mundo de Arisha se vino abajo. Avisó a su madre y juntas desbarataron el complot, mientras Antón y su madre huyeron de la ciudad. Por fin, Arisha fue operada con éxito por el joven y atento doctor Dimitri, quien se enamoró de ella. Cuando le retiraron las vendas y pudo ver de verdad, se emocionó al contemplar por primera vez el mundo y el rostro de su médico, que le regaló un ramo de rosas. Pasó el tiempo y hubo boda entre Dimitri y Arisha. Al año siguiente nació una preciosa hija de ojos grises como su padre. Arisha, feliz, tenía por fin una familia y un marido que jamás la dejaría desprotegida. Gracias por leer, suscribirte y por tu apoyo. ¡Te deseo mucha suerte en la vida!
Verlo con mis propios ojos Tras una terrible tragedia, la pérdida de mi esposa y de mi hija de seis años
MagistrUm
Es interesante
038
“¡Calvo, despierta!” – Mi marido solía despertarme por las mañanas. El año pasado decidí hacer algo que nunca me había planteado antes. Hace un tiempo, empecé a notar que tenía granitos por toda la cabeza, como una erupción, el cuero cabelludo me picaba muchísimo y el pelo comenzó a caerse. Las visitas al dermatólogo y al tricólogo no dieron resultado. La médica me desaconsejó tomar vitaminas, porque según ella no le han servido a nadie. Después leí en un artículo que afeitarse la cabeza al cero fortalece los folículos capilares. Me lo estuve pensando mucho antes de dar el paso. Incluso después de que mi hijo dijo que le daría miedo verme calva, aun así decidí hacerlo… Le pedí a mi marido que primero pasara la máquina cortapelos por mi cabeza y luego la afeitadora. Mi marido me hizo caso y fue a por la máquina, pero no se creía que iba a hacerlo de verdad. Y cuando, al terminar, me miré en el espejo, me sorprendió descubrir que tenía una cabeza de forma perfecta. El principal problema fue el frío que pasaba con la cabeza al descubierto al salir a la calle, y cuando empezó a crecerme el pelo, se quedaba pegado a la almohada, lo que era bastante incómodo. Después de que mi marido me afeitara la cabeza, empezó a despertarme por las mañanas diciéndome: “¡Calva, despierta!”, lo que me hacía partirme de risa, porque ahora era yo la persona más calva de la familia. Al principio mis hijos se quedaron sorprendidos, pero luego mi hijo también quiso parecerse a mí. Mi madre me dijo que no apareciera por su casa hasta que me volviera a crecer el pelo, que si no, no podría soportar verme así. Mi hija me pidió por favor que no fuera a la reunión del cole sin gorro, y mi marido, sin inmutarse, comentó que si iba sin gorro todos se olvidarían de para qué estaban allí y que las compañeras de clase de mi hija me tendrían envidia por ser una madre tan estilosa. Al pelarme al cero, los granitos desaparecieron solos. Mi hija no para de reírse de mí y dice que ya no sabe qué esperar de mí. Un día la oí decirle a su hermano que creía que lo siguiente sería que me hiciera un tatuaje en la cabeza calva.
¡Calvo, despierta! con esa frase solía despertarme mi mujer por las mañanas. El año pasado decidí hacer
MagistrUm
Es interesante
032
Mi suegra intenta destrozar mi matrimonio y lo más triste es que mi marido no me cree
Cuando me casé, sentí que era la mujer más feliz del mundo. Mi marido era atento, siempre me respetaba
MagistrUm
Es interesante
0178
¿Dónde está mi hijo? La desaparición que conmocionó a todos
Hoy, 15 de octubre. «No es mi hijo», dijo frío el millonario, su voz resonando en el vestíbulo de mármol.
MagistrUm
Es interesante
0741
¿Otra vez una niña?!
¡Otra niña! casi gritó la suegra, Doña Nuria Martínez. ¡Todo lo hemos hecho por ti! ¡Te dimos educación!
MagistrUm
Es interesante
037
Cuando ella servía algo de la olla, saqué de mi bolso unas toallitas antibacterianas y empecé a limpiar los tenedores. Ella lo notó.
El otro día terminé en casa de mi tía para entregarle unos papeles. Nos vemos solo por Navidad, pero
MagistrUm
Es interesante
045
Mi marido mantiene una correspondencia muy activa con una antigua compañera de trabajo.
Mi marido mantiene una correspondencia muy activa con una antigua amiga. Puedo decir que tengo muchísima
MagistrUm
Es interesante
010
Don Fernando Ruiz salió a la terraza, apoyándose en su bastón de madera.
Don Fernando Ruiz salió al balcón apoyándose en su bastón de madera. El aire olía a azahar y a salitre.
MagistrUm
Es interesante
038
Nos fuimos mi marido y yo al pueblo para conocer a sus padres: así fue mi primer encuentro con la madre de Vasili, entre el aroma a ajo y pan casero, las bromas de mi suegro, los saludos de toda la aldea y la calidez de la estufa, donde acabé descubriendo que los sustos nocturnos no siempre vienen del duende, sino de la masa madre olvidada por la suegra.
Mi marido y yo llegamos una tarde brillante y fuera del tiempo a un pequeño pueblo de Castilla, para
MagistrUm
Es interesante
0148
“¡Me voy de vacaciones, no pienso hacer de canguro de nadie!” Mi suegra me dejó tirada, pero yo le di su merecido.
¡Me voy de vacaciones, y no pienso cuidar de nadie! Mi suegra me dejó tirada, pero se lo devolví.
MagistrUm