Alejandro, quédate con Mikel al menos dos horas dice Begoña, lanzándole una mirada de disgusto a su marido.

Todos los martes Elena corría hacia el metro de Madrid, apretando en la mano una bolsa de plástico vacía.

Óscar volvía a casa tras otra jornada de trabajo. Era una tarde de invierno cualquiera en Madrid.

Antonia estaba deshierbando sus hileras en el huerto cuando escuchó que la llamaban desde el patio.

Cuando mi suegra me dijo aquí yo decido, yo ya tenía un pequeño sobre azul entre las manos.

Mientras aguardábamos al autobús El final de octubre en Madrid siempre guardaba una atmósfera muy particular

Celebración para dos De pequeña, Luz con sus padres asistió al casamiento de una prima. Al principio

Querido diario, Hoy fue uno de esos días en los que siento que el mundo entero se me cae encima, y sin

Jamás imaginé que una broma inocente acabaría por hacer trizas mi matrimonio antes siquiera de que pudiese

«Mi nuera me pidió distancia… pero al final fue ella quien terminó llamándome pidiendo ayuda» Desde










