¿Jorge, me escuchas? ¿Entonces tengo que esperar a los cuarenta años para corregir los errores de tu juventud?

Examen para adultos Luci, ¿por qué no vienes a celebrar el final del proyecto con nosotros?

Le echo de menos. Nunca había añorado a alguien de esta manera. Y no sé por qué, especialmente teniendo

Cuidadora para la esposa ¿Cómo? A Lucía le pareció que no había entendido bien ¿Que tengo que irme?

¿Y los codos? ¿Quién pone así los codos en la mesa? En una casa decente ya te habrían echado de la mesa

¿Sabes? El otro día, en casa de los Alonso en Madrid, pasó algo que me dejó helada. Te lo cuento como

A ver, Begoña, que no te cueste nada empezó Doña Carmen, con esa voz que siempre da por sentado que todo

Mi madre tenía uno igual, murmuró la camarera, con los ojos fijos en el anillo del millonario…

Se recuerda, como si fuera un eco de los años pasados, aquel día en el Hospital Universitario La Paz

¡Sin mí no podrías sobrevivir! ¡No eres capaz de nada! gritaba su marido mientras doblaba apresuradamente










