Nuestros nietos son adorables, pero ya no tenemos fuerzas para ocuparnos de ellos. Dicen que los hijos

“Lo siento, mamá, no he podido dejarlos allí”, me dijo mi hijo de dieciséis años mientras

No conocía la teoría de la silla mientras estaba con él. Simplemente me sentía cansado. No físicamente

Me llamo Canito. Soy un labrador de esos que hacen ojitos y se ganan el cariño de todo el mundo.

Conocí a Jaime en el instituto. Teníamos los dos 15 años y, al poco de empezar, ya éramos novios.

Laura, ya no puedo más suspiró Alicia, dejándose caer en la silla y cubriéndose la cara con las manos.

Gente distinta
Allita creció siendo una niña especial, y tanto Simón como Marina sabían que ellos m…
Gente distinta Mira, te voy a contar la historia de Lucía, que nunca fue una niña sencilla.

Etapa I. Desaparición silencio que retumbaSe marchó sin gritos, sin portazos, sin insultos ni reproches.

Etapa I. Desaparición silencio que retumbaSe fue sin gritos ni portazos, sin insultos ni lágrimas.

¿Don Pablo Fernández?La voz al otro lado del teléfono sonaba fría y formal. Sí, soy yo. ¿Con quién hablo?








