Tengo 46 años y, si alguien mira mi vida desde fuera, seguro que diría que todo va sobre ruedas.

¡Gracias a Dios, por fin! la abuela respiraba con dificultad, pero su rostro irradiaba una felicidad sincera.

Fallo de sistema ¿Marina, estás en casa? Luis, sabes perfectamente que siempre estoy en casa los domingos

La historia de cómo el lobo devolvió la dignidad al anciano abandonado El bosque se hundía en una negrura espesa.

En el pueblo, la noticia cayó como un jarro de agua fría: el hermano de Alba se convirtió en su marido.

¿Has visto en qué coche ha venido hoy? Dicen que se lo regaló su padre por su cumpleaños. ¿Y el bolso?

¿Qué, ya habéis llegado, señoritos?La voz de la madre rasgó el sofocante silencio de la siesta en Castilla

¿Y ahora, Jaime, dónde debería sentarme? pregunté en voz baja. Por fin se volvió hacia mí, y en su mirada

Diario de María González, Madrid Querido diario, Hoy ha sido uno de esos días interminables.

Hace unos meses empecé a crear contenido en las redes sociales. No porque quiera ser famosa.








