Vete y no vuelvas Vete, ¿me oyes? susurraba Miguel con lágrimas en los ojos Vete y no vuelvas jamás.

BARBA CANOSA, PERO ALMA HERMOSA ¡Me has mentido todo este tiempo! No quiero seguir con esta correspondencia.

Lucía, ¿es que ya no aspiras nunca? Mira cómo está el suelo. De tanta pelusa, hasta me lloran los ojos, hija.

Ahora, tendrás tu propio hijo, y a ella le toca regresar al orfanato. ¿Cuándo va a ser que mi hijo vea

Vete y no vuelvas Vete, ¿me oyes? susurraba Miguel con lágrimas en los ojos Vete y no vuelvas jamás.

17 de octubre Hoy ha sido uno de esos días que parecen sacados de una película, aunque la realidad sea

¿Y si resulta que no es mi hija? Habrá que hacerse una prueba de ADN Nicolás miraba con el ceño fruncido

Mira, te cuento lo que pasó. Mi marido, Sergio, siempre creyó que yo no sabía nada de su segunda familia

Ponte el abrigo, fuera hace un frío de mil demonios. Vas a pillar una pulmonía. Isabel me tendió el gorro

Juan y María A Juan nunca le había seducido la idea de mudarse de su pueblo a la ciudad. Amaba los paisajes










