¡Mira, hijo, ha vuelto! exclamó Eufemia, aliviada al ver la puerta abrirse. Nicolás ajustó la gorra al

Doña Teresa Álvarez, le presento a nuestra nueva compañera. Es Lucía, acaba de incorporarse y trabajará

Doña Natividad, mi suegra, me exigía que la llamara mamá y yo le expliqué la diferencia. Cayetana, ¿por

Luis, llevamos cinco años esperando. Cinco. Los médicos dicen que no podremos tener hijos. Y ahora ¡Luis, mira!

Mamá, sonríe Te cuento una historia que me viene mucho a la cabeza estos días, de cuando Lucía era pequeña.

La jubilada contó que la última vez que vio a su hijo fue hace más de seis años. ¿Desde cuándo su hijo

¡Ey, colega! Te cuento lo que pasa con Begoña, esa amiga mía que siempre está metida en mil cosas.

Encontrarás tu destino. No hace falta apresurarse. Todo llega a su tiempo. La historia que cuento sucedió

Se lo había quitado a la suegra una copia de la llave después de encontrarla dormida en mi cama.

¡Abuela Amparo! grité al entrar. ¿Quién te ha dado permiso para tener un lobo en el pueblo?










